martes, 17 de febrero de 2015

Satélites en las comunicaciones

¿Que es una comunicación satelital?

Se entiende por comunicación satelital a:


Los sistemas de telecomunicaciones que utilizan uno o mas satélites

 como punto medio para lograr la reflexión de las ondas electromagnéticas generadas por una estación transmisora con el objeto de hacerlas llegar a otra receptora, situadas ambas en puntos geográficos distantes, generalmente sin alcance visual.


Básicamente un sistema satelital es un sistema repetidor. La capacidad de recibir y retransmitir se debe a un dispositivo receptor-transmisor llamado transpondedor, cada uno de los cuales escuchan una parte del espectro, la amplifica y retransmite a otra frecuencia para evitar la interferencia de señales.

Un sistema satelital consiste en un cierto número de transpondedores además de una estación terrena maestra para controlar su operación, y una red de estaciones terrenas de usuarios, cada uno de los cuales posee facilidad de transmisión y recepción.


 El control se realiza generalmente con dos estaciones terrenas especiales que se encargan de la telemetría, el rastreo y la provisión de los comandos para activar los servicios del satélite. Un vínculo satelital consta de:

• Un enlace tierra-satélite o enlace ascendente (uplink)
• Un enlace satélite-tierra o enlace descendente (downlink)

El satélite permanece en órbita por el equilibrio entre la fuerza centrifuga y la atracción gravitatoria. Si se ubica el satélite a una altura de 35860 Km sobre el plano del Ecuador, estos giran en torno a la tierra a una velocidad de 11070 Km/hr, con un periodo de 24 hrs. Esto hace que permanezca estacionario frente a un punto terrestre, de allí su nombre de satélite geoestacionario. De este modo las antenas terrestres pueden permanecer orientadas en una posición relativamente estable en un sector orbital.

Los sistemas satelitales constan de las siguientes partes:

• Transpondedores
• Estaciones terrenas

El transpondedor es un dispositivo que realiza la función de recepción y transmisión. Las señales recibidas son amplificadas antes de ser retransmitidas a la tierra. Para evitar interferencias les cambia la frecuencia. Las estaciones terrenas controlan la recepción con/desde el satélite, regula la interconexión entre terminales, administra los canales de salida, codifica los datos y controla la velocidad de transferencia.

Consta de 3 componentes:

Estación receptora: Recibe toda la información generada en la estación transmisora y retransmitida por el satélite.
Antena: Debe captar la radiación del satélite y concentrarla en un foco donde está ubicado el alimentador.

Una antena de calidad debe ignorar las interferencias y los ruidos en la mayor medida posible. Estos satélites están equipados con antenas receptoras y con antenas transmisoras. Por medio de ajustes en los patrones de radiación de las antenas pueden generarse cubrimientos globales (Intelsat), cubrimiento a solo un país (satélites domésticos), o conmutar entre una gran variedad de direcciones.

La potencia emitida es alta para que la señal del satélite sea buena. Esta señal debe ser captada por la antena receptora. Para cubrir el trayecto ascendente envía la información al satélite con la modulación y portadora adecuada.

• Estación emisora: Esta compuesta por el transmisor y la antena de emisión.

Como medio de transmisión físico se utilizan medios no guiados, principalmente el aire. Se utilizan señales de microondas para la transmisión por satélite, estas son unidireccionales, sensibles a la atenuación producida por la lluvia, pueden ser de baja o de alta frecuencia y se ubican en el orden de los 100 MHz hasta los 10 GHz.

Bandas de frecuencias utilizadas

Se han dispuesto, mundialmente, varias bandas de frecuencia para su uso comercial por satélite. La más común de estas consta de una banda central de 500 MHz centrada en 6 GHz en el enlace hacia arriba (hacia el satélite) y centrada en 4 GHz en el enlace hacia abajo (hacia la Tierra).

La banda de 500 MHz, en cada una de las frecuencias, esta normalmente dividida en 12 bandas, servidas por cada transpondedor, de 36 MHz de ancho de banda cada una, mas 2 MHz a ambos extremos para protección (el espaciamiento entre las bandas es el responsable del ancho de banda en exceso). Cada banda de transpondedor esta, a su vez, dividida en un cierto número de canales de frecuencia, dependiendo del tipo de aplicación o de la señal que sé este transmitiendo.

Las bandas de frecuencia usadas son:

• C: uplink 5,925-6,425 GHz, downlink 3,7-4,2 GHz
• Ku: uplink 14-14,5 GHz, downlink 11,7-12,2 GHz
• Ka: uplink 19,7 GHz, downlink 31Ghz

Las bandas inferiores se encuentran superpobladas. No así las bandas superiores.

En la banda Ku los satélites pueden espaciarse a i grado. Pero estas ondas tienen un inconveniente, la lluvia, ya que el agua es un gran absorbente de estas microondas tan cortas.

Métodos de múltiple acceso

Múltiple acceso está definido como una técnica donde más de un par de estaciones terrenas puede simultáneamente usar un transpondedor del satélite.

La mayoría de las aplicaciones de comunicaciones por satélite involucran un número grande de estaciones terrenas comunicándose una con la otra a través de un canal (de voz, datos o video). El concepto de múltiple acceso involucra sistemas que hacen posible que múltiples estaciones terrenas interconecten sus enlaces de comunicaciones a través de un simple transpondedor. Estas portadoras pueden ser moduladas por canales simples o múltiples que incluyen señales de voz, datos o video.

Existen muchas implementaciones específicas de sistemas de múltiple acceso, pero existen solo tres tipos de sistemas fundamentales:

• FDMA : acceso múltiple por división de frecuencia.
• TDMA : acceso múltiple por división de tiempo.
• DAMA : acceso múltiple por división de demanda (versión de TDMA)
• CDMA : acceso múltiple por división de código.








Fuente bibliográfica:


Comunicaciones

Editorial: Alfaomega
Autores: Antonio Ricardo Castro Lechtaler/Ruben Jorge Fusario




lunes, 16 de febrero de 2015

Curiosity


"Mars Science Laboratory" es una misión espacial conocida como "curiosity", usando un astromovil tipo rover que cuenta con las siguientes características.



El MSL tiene cuatro objetivos: Determinar si existió vida alguna vez en Marte, caracterizar el clima de Marte, determinar su geología y prepararse para la exploración humana de Marte. Para contribuir a estos cuatro objetivos científicos y conocer el objetivo principal (establecer la habitabilidad de Marte) el MSL tiene ocho cometidos:
Evaluación de los procesos biológicos:
  • 1.º Determinar la naturaleza y clasificación de los componentes orgánicos del carbono.
  • 2.º Hacer un inventario de los principales componentes que permiten la vida: carbono, hidrógeno, nitrógeno, oxígeno, fósforo y azufre.
  • 3.º Identificar las características que representan los efectos de los procesos biológicos.

Diagrama esquemático del rover con sus componentes planeados.
Objetivos geológicos y geoquímicos:
  • 4.º Investigar la composición química, isotópica y mineral de la superficie marciana.
  • 5.º Interpretar el proceso de formación y erosión de las rocas y del suelo.
Evaluación de los procesos planetarios:
  • 6.º Evaluar la escala de tiempo de los procesos de evolución atmosféricos.
  • 7.º Determinar el estado presente, los ciclos y distribución del agua y del dióxido de carbono.
Evaluación de la radiación en superficie:
  • 8.º Caracterizar el espectro de radiación de la superficie, incluyendo radiación cósmica, erupciones solares y neutrones secundarios.

La misión7 se centra en situar sobre la superficie marciana un vehículo explorador (tipo rover). Este vehículo es tres veces más pesado y dos veces más grande que los vehículos utilizados en la misión Mars Exploration Rover, que aterrizaron en el año 2004. Este vehículo lleva instrumentos científicos más avanzados que los de las otras misiones anteriores dirigidas a Marte, algunos de ellos proporcionados por la comunidad internacional. El vehículo se lanzó mediante un cohete Atlas V 541. Una vez en el planeta, el rover tomó fotos para mostrar que amartizó con éxito. En el transcurso de su misión tomará docenas de muestras de suelo y polvo rocoso marciano para su análisis. La duración prevista de la misión es de 1 año marciano (1,88 años terrestres). Con un radio de exploración mayor a los de los vehículos enviados anteriormente, investigará la capacidad pasada y presente de Marte para alojar vida.

Como dato curioso:

La Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA, por las siglas en inglés de National Aeronautics and Space Administration), reconoció los aportes de Rafael Navarro González, investigador del Instituto de Ciencias Nucleares (ICN) de la UNAM y único latinoamericano integrante de la misión Curiosity, que cumplió dos años en Marte y comprobó que en el pasado ese planeta tuvo condiciones para la vida. 


El premio fue entregado recientemente en el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA y está firmado por Charles F. Bolden jr., administradora de la NASA en Washington, D.C.

Entre sus logros, el instrumento SAM ha encontrado evidencia de todos los ingredientes que se requieren para la vida: hidrógeno, carbono, nitrógeno, oxígeno, fósforo y azufre, además de compuestos como agua y sulfatos, que estuvieron presentes en el ambiente marciano.
La aventura más emocionante de Navarro comenzó en 2004, una vez que SAM, desarrollado por 15 expertos internacionales, fue seleccionado por la NASA al constituir un equipo que combina alta eficiencia y sensibilidad para analizar muestras de materia orgánica de suelo y rocas in situ, automatización y bajo peso, algo fundamental en una misión espacial.
Hoy, el horizonte del universitario continúa puesto en Marte, donde Curiosity ha concluido su primera etapa de dos años. Mientras, los científicos preparan una ampliación de la misión no tripulada, que podría mantenerse en el planeta vecino de dos a 10 años más, según las condiciones técnicas del robot y el presupuesto que les asigne la NASA.

Fuente bibliograficas:

http://quo.mx/mentes-quo-discovery/2014/08/19/nasa-premia-a-rafael-navarro-por-curiosity?tag=salud
http://www.nasa.gov/

martes, 10 de febrero de 2015

Mi nombre es Diez


Hoy día existen dogmas que rodean a la comunidad estudiantil, la gran mayoría realiza esfuerzos descomunales para lograr el sueño de obtener un titulo que avale sus conocimientos para salir y desempeñar sus habilidades en el ámbito laboral y/o habrá algunos que se dediquen a la investigación.

La cultura popular podría definir a un estudiante como: "el futuro de una nación", y tienen razón. Individuos que decidirán el rumbo de sus vidas bajo una filosofía --la mayoría de las veces, previamente digerida y regurgitada-- que sera transmitida directa o indirectamente sobre el medio en el cual se rodean. Provocando así, un avance, estancamiento e incluso retroceso según sea el caso.

En algunos institutos públicos hay aulas que cobijan aproximadamente 35 estudiantes, de los cuales se desprende una gran diversidad de personalidades e ideas que ponen a prueba el carácter de culminar la meta. A todo esto, existe una enigmática pregunta: ¿Que clase de estudiantes se forman en las escuelas?.

Podemos observar diversos comportamientos frente a las situaciones en clase; Las investigaciones requeridas por los docentes hacia los alumnos generalmente tiene un fundamento, y este es, acercar al alumnado a los temas cuyo objetivo esta previamente definido por un modelo educativo, lamentablemente en la actualidad podemos encontrar información en demasía y que generalmente es tergiversa.

El alumno esta limitado a copiar la información que satisface "su necesidad" y he aquí el punto más interesante. Los estudiantes NO están interesados en  aprender, su objetivo es obtener una calificación aprobatoria y en el mejor de los casos obtener alguna que tenga un excelente resultado, para poder así: obtener becas, movilidades académicas y demás servicios que las escuelas acostumbran dar a excelentes promedios.

Se suele olvidar que un numero NO define nuestras capacidades como estudiantes, todos conocemos e incluso hemos sido aquellos que obtiene dieces sin merecerlo, y por el contrario hemos obtenido calificaciones aprobatorias bajas sabiendo que nuestros conocimientos son bastante sólidos.


En conclusión, existe una dualidad de prestigio entre el alumnado y una institución educativa, los alumnos realmente relucen sus personalidades y aspiraciones que son completamente proporcionales a su formación de vida, una institución puede orientar o en su defecto ser un gran obstáculo para la formacion profesional del alumno, pero desde un humilde punto de vista, al final el que decide que aprender y que no, es uno mismo.